Beneficios del uso de refrigerantes naturales

Beneficios del uso de refrigerantes naturales | T-soluciona

Los refrigerantes naturales son productos químicos surgidos de procedimientos bioquímicos que acontecen en la naturaleza. Su gran baza es que no afectan a la capa de ozono y realizan una aportación prácticamente inapreciable al calentamiento global. Aunque su utilización se remonta décadas atrás, es ahora cuando empiezan a jugar un papel trascendental en equipos de climatización y refrigeración, debido a su alta eficiencia y sostenibilidad.

En T-soluciona disponemos de la más alta tecnología en este campo, incluyendo sistemas que emplean este tipo de refrigerantes naturales. Es el caso de los condensadores por aire pertenecientes a la serie Alfa V, de Alfa Laval. Estos mecanismos requieren una instalación sencilla y un escaso mantenimiento, además de destacar por su altísima eficiencia energética y mínimos requerimientos de espacio.

En un futuro próximo, los sistemas frigoríficos o de climatización con refrigerantes naturales serán determinantes para el funcionamiento de muchas aplicaciones. El resurgir de los mismos está directamente relacionado con el temor a los efectos perjudiciales, que sobre el entorno y el medio ambiente ejercen los sintéticos.

Los refrigerantes naturales existen en los ciclos de la naturaleza, incluso sin la intervención del hombre. Poseen un valor ODP (reducción potencial del ozono) igual a cero y un índice GWP (calentamiento global potencial) muy bajo.

Estos productos han venido empleándose en sistemas de refrigeración o climatización industriales, pertenecientes a sectores como la alimentación, las bebidas etc. Ahora, comienzan a extenderse en mecanismos frigoríficos medianos o pequeños, como bombas de calefacción o refrigeradores domésticos.

Tipos de refrigerantes naturales

El amoníaco (NH3, R717) está conformado por nitrógeno e hidrógeno y se utiliza en sistemas industriales de refrigeración desde el siglo XIX. El R717 es uno de los refrigerantes naturales más usuales y se caracteriza por ser químicamente estable.

Los hidrocarbonos (HC) contienen hidrógeno y carbono y también es común su utilización en sistemas frigoríficos. De entre ellos destacan el isobutano, el propano y el propileno. Los HC poseen magníficas propiedades termodinámicas y de transporte.

El dióxido de carbono (R744, carbono y oxígeno) fue muy empleado hasta la aparición de los CFC y HFCF. A mediados del siglo XX volvió a emerger con fuerza como refrigerante en sistemas comerciales, bombas de calor, almacenaje frío etc.

El aire (R729) y el agua (R718) son otros destacados refrigerantes naturales.

Enfriamiento evaporativo

La refrigeración evaporativa está adquiriendo una relevancia notable en la industria moderna. Sus ventajas son indudables: ahorro energético, respeto al medio ambiente, seguridad y una interesantísima relación entre la inversión efectuada y el rendimiento obtenido. Pero, ¿cómo funciona este modo de refrigeración?

El enfriamiento evaporativo es un proceso absolutamente natural, que emplea el agua como refrigerante. Se aplica para lanzar a la atmósfera, a través de la evaporación, el calor de condensación sobrante en diferentes procedimientos y aparatos térmicos.

Es necesario que exista un contacto directo entre el agua en circulación y una corriente de aire. Los equipos de refrigeración evaporativa poseen una superficie de intercambio de calor y masa, un sistema de ventilación y otros componentes secundarios, como una balsa colectora y una bomba de recirculación.

El condensador evaporativo Serie CVA de Teva está a la venta en T-soluciona y es un magnífico ejemplo que demuestra la evolución del proceso de enfriamiento evaporativo, cuyos principios básicos ya conocían los romanos. Este moderno condensador está fabricado con material inalterable en su exterior (poliéster reforzado con fibra de vidrio y acabado a Gel-Coat) y posee ventiladores axiales de bajo consumo

En resumen, T-soluciona y marcas como Teva o Alfa Laval ya ofrecemos una amplia gama de productos que emplean refrigerantes naturales, los más sostenibles y los llamados a revolucionar la refrigeración del futuro más inmediato. Tengamos en cuenta que, por ejemplo en Europa y a partir de 2020, deberán dejarse de utilizar los gases con GWP igual o superior a 2.500. Dos años después, ocurrirá lo mismo con el R134a y resto de HFCs. Estados Unidos y Australia han adoptado medidas similares. Estos esfuerzos redundarán, sin duda, en beneficio de nuestro medio ambiente y de generaciones venideras.

Publicado el 4 de julio 2016 en: Eficiencia energética
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